“Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto durante unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto durante tu vida entera”.

En Julio se produjo la clausura del curso 2015/2016 del Máster de Gestión Integrada de Proyectos de Ingeniería y Construcción (MAGIPic). Dicho acto contó con las palabras del alumno  Luis Cabrero Landa, que dedicó su intervención a hacer balance del curso brindando palabras a cada uno de sus compañeros y dónde también hizo especial hincapié en la importancia del curso realizado.

Muchísimas gracias Miguel Ángel,  gracias también a Don Julián Nuñez Sánchez, a Don Francisco Javier Martín Carrasco, y a Don Juan Ignacio Lema Devesa, gracias por vuestras asistencia y por vuestras palabras.

Muy buenas tardes a todos,

Es para mí un privilegio y un orgullo estar hoy aquí en representación de mis compañeros, para compartir unas palabras con todos vosotros acerca de la experiencia que ha supuesto el Máster en Gestión Integrada de Proyectos de Ingeniería y Construcción, o como nos gusta llamarlo a nosotros “MAGIPic”.

No quisiera demorarme mucho en mis palabras, dado que como ya sabéis, compañeros de MAGIPiC, suelo tender a hablar el doble del tiempo estipulado.

Pero sí que me gustaría comenzar esta intervención, echando la vista atrás, Septiembre de 2015, cuando decido tomar la decisión de solicitar mi admisión a este Máster.

Dado que mis quehaceres profesionales estaban relacionados con el temario del Máster, esperaba que el programa pudiera aportarme un conocimiento adicional y un nuevo enfoque sobre aspectos de mí día a día profesional así como un aprendizaje nuevo sobre aquellos temas que desconocía.

Resulta que estaba equivocado.

El Máster me ha aportado muchísimo más de lo que esperaba, no sólo en cuanto a los conocimientos transmitidos por el profesorado de alta calidad, venido tanto del mundo académico como del mundo profesional, sino también por la asombrosa calidad de mis compañeros de promoción.

Mirando con perspectiva, creo que el Máster nos ha aportado una estupenda visión sobre la gestión de proyectos, tanto desde el punto de vista teórico como práctico. Jamás olvidaremos los ejemplos prácticos de espléndidos profesionales como Francisco Esteban, al que también recordaremos por su afición por el Real Madrid y por su insistencia en que los puentes diseñados por Arquitectos no son de fiar…., a Elena Gómez y su Par y Pasu, a Bosco y sus famosas vainas — o como a él le gusta llamarlas “PPODS” — (y que estoy seguro de que en un futuro, efectivamente veremos patentado dicho término), a nuestro querido Javier Sanz (que ha aguantado el no poder avanzar más de dos diapositivas en toda la clase por nuestras constantes preguntas), a José María Núñez y sus lecciones de realidad,  a José Manuel Vasallo y su capacidad para impartir una de las clases más impresionantes a las que he tenido el placer de asistir durante mi vida académica…. También el resto profesores que nos han aportado tantísimo, ya bien sea en lo personal como en lo profesional, todos ellos se merecen todo nuestro agradecimiento y respeto por su labor.

Dicen que hemos sido una de las promociones más interesantes que han pasado por el Máster, no por ser mejores, o más listos, o más guapos o más simpáticos…. En mi opinión se debe a dos factores:

– En primer lugar por la variedad de perfiles de los alumnos, la mayoría de nosotros siendo Ingenieros de Caminos, pero también hemos tenido el placer de contar con Arquitectos y ¡con un ADE entre nosotros! Aunque nos movemos todos por sectores relacionados con las infraestructuras, cada uno de nosotros hemos podido aportar puntos de vista distintos según nuestras experiencias profesionales, lo cual a mi parecer ha enriquecido enormemente nuestra experiencia en el Máster.

– En segundo lugar, por el ambiente familiar que hemos creado entre nosotros mismos y entre el alumnado y los profesores, a través de la realización de clases bidireccionales en las que cualquier duda debía resolverse sí o sí en ese momento.

Hay un proverbio chino que me gusta mucho, y que creo que inconscientemente hemos aplicado todos durante el máster.

El proverbio dice así:

“Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto durante unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto durante tu vida entera”.

Creo que el proverbio hace justicia a como ha sido nuestra filosofía durante el Máster.

Madre mía, no parábamos de preguntar constantemente, hasta el punto de que los profesores veían que la clase iba a girar más en torno a nuestras curiosidades profesionales y personales más que al Power Point con el que venían preparados. Este hecho, ha supuesto que la gran mayoría del profesorado se sintiera a gusto, como si estuviera tratando con iguales que lo que querían conocer eran sus propias experiencias y su opinión con respecto a ellas.

Jamás me hubiera podido imaginar que pudiera preferir asistir a clase un sábado por la mañana, a salir un viernes la noche anterior… Pero curiosamente, casi siempre, ha resultado ser así. He disfrutado levantándome a las 7 un sábado para venir a clase ya que también sabía que o bien Manolo o bien Jhonny estarían en la cafetería preparados para ponernos un buen café y un sándwich mixto para que pudiéramos quitarnos las legañas y comenzar el día, aunque el sándwich mixto hubiera que compartirlo con algún que otro compañero hambriento.

Finalizo el Máster no sólo con un título y los conocimientos asociados al mismo, sino con la grandísima suerte de haber echo 7 nuevos grandes amigos, que aparte de ser mis amigos, estoy convencido de que conseguirán cualquier objetivo que se planteen en la vida, principalmente debido a su integridad, su capacidad intelectual, su inquietud, su esfuerzo, su amabilidad y su buen hacer, cualidades que a día de hoy son difíciles de encontrar en la sociedad actual.

Salimos del Máster mejor preparados para afrontar tanto los nuevos retos que nos propongamos como los problemas que nos surgirán en nuestra vida profesional. Preparados por los conocimientos adquiridos, pero sobre todo, por las relaciones que hemos construido entre los propios alumnos y entre alumnos y profesores, relaciones que espero, y pondré todo mi empeño en ello, se mantengan a lo largo de nuestras vidas, con el fin de compartir experiencias, buenos momentos, pero sobretodo, y personalmente, con el fin de aprender de cada uno de vosotros, tanto en el campo personal como profesional.

Nuestro camino para convertirnos en profesionales de la gestión de proyectos comienza hoy, teniendo a la vista la obtención de la certificación PMP de la que estoy seguro todos y cada uno de nosotros conseguiremos obtener.

Para despedirme, quisiera agradecer a la UPM, a la Escuela de Caminos y a Tecniberia por la organización de este Máster.

También quisiera agradecer  a todas y cada una de las personas que habéis participado en este Máster lo que me habéis aportado, jamás podré devolvéroslo, y en especial, agradecéroslo a vosotros, compañeros, por ser como sois, por aguantarme siendo como soy – lo cual es admirable por vuestra parte-  y como no, darle las gracias a mis padres, de los cuales me siento muy orgulloso y que siempre me han apoyado en cualquier decisión, ya bien fuera errónea o acertada, y de los que sigo aprendiendo a mis 27 años (aunque no los aparente) y seguiré aprendiendo durante toda mi vida.

 

A todos vosotros, muchísimas gracias, y enhorabuena MAGIPICS!!

 

 

Luis Cabrero Landa

ICCP – MAGIPIC

Máster en Gestión Integrada de Proyectos de Ingeniería y Construcción – promoción 2016

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